República Dominicana

Historia

A la llegada de Cristóbal Colón a la Isla de Santo Domingo el 5 de diciembre de 1492, el territorio que hoy ocupa la Provincia Duarte y parte del Nordeste de la República Dominicana estaba habitado por hombres y mujeres nativos denominados Ciguayos o Macoriges. Los Macoriges eran indígenas muy valientes y a la llegada de los Colonizadores enfrentaron al intruso con tal decisión que dado su inferioridad bélica frente a los colonizadores, fueron las primeras tribus en ser exterminadas por los invasores y esto hizo que estos territorios quedaran despoblados por más de 100 años.

Cuentan las leyendas, que un joven Vegano llamado Braudilio Paulino se casó con una Cotuisana de nombre Narcisa Rodríguez y que estableció su bohío en las zonas de la Guzmán y la Javiela, el sitio donde más tarde y hasta la fecha se estableció la ciudad de San Francisco de Macorís. Si esto es así, los Macorisanos somos descendientes de los Cotuisanos y de los Veganos.

Según los historiadores, el matrimonio de los dos jóvenes debió producirse en las primeras décadas del siglo 17, porque lo cierto es, y de esto si se tiene registros, que para el año 1673, cuando se produjeron las continuas incursiones de los piratas franceses al centro del Cibao a través de la península de Samana, San Francisco ya existía como un paraje de Cotui, hoy Provincia Sánchez Ramírez.

Como la zona estuvo despoblada por más de 100 años y dada las condiciones de clima y suelos propicios hubo un gran aumento de ganado vacuno y porcino salvaje y esto fue atrayendo a gran cantidad de hombres que venían a labores de montería o caza de ganado salvaje y mucho de los cuales se quedaban y fueron estableciendo sus bohíos, dando lugar al crecimiento de la Villa que más tarde se llamaría Santa Ana del Rincón de San Francisco de Macorís. Estamos hablando a principios del siglo.

Los Reyes de España autorizaron en 1776 la fundación de San Francisco, pero esta acción no se materializó hasta el 20 de septiembre de 1778, fecha en que se levantó el Acta y se firmaron los documentos que certifican la donación por parte de las familias Tejada y de Jesús de los terrenos donde se estableció los límites del pueblo. Ya para 1784, San Francisco tenía unos 2,000 habitantes y era oficialmente un pueblo con una Ermita donde se rendía culto a Santa Ana. San Francisco de Macorís fue asignado como Común de La Vega y luego mediante Decreto No.2385 de 1885 fue asignada Común de Moca.

El 2 de octubre de 1896 fue elevada a la categoría de Provincia con el Nombre de Pacificador, nombre este con el que los adulones llamaban al Presidente Ulises Hereaux (Lilis). En el año 1926 el Congreso le Cambia el nombre de Pacificador por el de Duarte, en honor al patricio Juan Pablo Duarte y Diez.

San Francisco se caracteriza por la hospitalidad de sus gentes, se comenta que entre el periodo comprendido entre la fundación de San Francisco en 1778, la ocupación Haitiana que se origina en el Tratado de Basilea 1795 y el periodo convulso que va hasta después de la proclamación de la independencia nacional el 27 de febrero de 1844; San Francisco servía de refugio a perseguidos políticos nacionales y extranjeros que encontraban en estas ubérrimas tierras la solidaridad humana de sus gentes y el respeto a sus derechos.

Desde su fundación San Francisco ha estado presente en las luchas libradas por el pueblo dominicano para conquistar la libertad y la democracia. Fue la primera ciudad del país que participo activamente en la obra independentista de la trinitaria, en este pueblo se alojo Ramón Matías Mella para difundir por los pueblos del Cibao las ideas revolucionarias de los trinitarios.

Tres días después que Ramón Matías Mella disparara en la puerta de la misericordia el 27 de febrero de 1844 el trabucazo libertario, el 2 de junio con el prócer Manuel María
Castillo a la cabeza de la juventud macorisana marchó por las calles de San Francisco e hizo preso al Jefe Haitiano que comandaba la plaza.

Desde la independencia de la República, la lucha contra la tiranía trujillista y la intolerancia que cualquier gobierno o autoridad haya pretendido imponer a los dominicanos, los Macorisanos hemos estados y estaremos presentes para defender la libertad, la justicia y el derecho de los seres humanos a ser libres y a vivir con dignidad. Donde quiera que se encuentre un Macorisano estará comprometido con estos nobles ideales que dieron origen y que han caracterizado la historia de este heroico pueblo de la República Dominicana que se llama San Francisco de Macorís y del que todos nos sentimos orgullosos.